Cambiar la forma de alimentarse
e incrementar la cantidad de ejercicio ayudará
a aliviar y prevenir la constipación.
Los siguientes son algunos de los consejos que Ud.
puede seguir para normalizar su organismo.
Aumentar la ingesta de
Fibras
La fibra ayuda a la formación de masa fecal
de consistencia suave. Se encuentra en muchos vegetales,
frutas y granos. La incorporación de fibra
a su dieta debe ser en forma paulatina, de manera
que su organismo se acostumbre de a poco a ella.

Frutas:
Manzanas, duraznos, mandarinas, frambuesas.
Verduras:
Calabaza, brócoli, repollitos de Bruselas,
espinaca cruda, zuccini, coliflor, zanahoria.

Pan, cereales y granos:
Arvejas, porotos, habas, cereales de grano
entero, trigo, panes integrales.
Limite aquellas comidas que contienen poco o nada
de fibra como por ejemplo helados, queso, carne,
snacks y pizza y las comidas que ya vienen preparadas
y freezadas.
Incrementar la ingesta
de agua y otros líquidos
El líquido ayuda a mantener la materia fecal
suave y de fácil tránsito intestinal.
Por ello, es importante la ingesta de líquidos
suficientes. Es recomendable no ingerir líquidos
que contengan cafeína o alcohol. Tanto la
cafeína como el alcohol tienden al secar
el sistema.
Realizar Ejercicio
Los médicos no están seguros de porqué,
pero el ejercicio regular ayuda al aparato digestivo
a mantenerse activo y saludable. No es necesario
convertirse en un gran atleta, Tan sólo con
20 o 30 minutos diarios de caminata es suficiente.
Darse el tiempo necesario para realizar el
movimiento evacuatorio.
A veces, nos sentimos tan
apurados que no le prestamos atención a las
necesidades de nuestro cuerpo. Asegúrese
de no ignorar la urgencia del reflejo evacuatorio.
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